12 horas

Sólo han pasado 12 horas desde que marchaste y parece que ya van 12.000. Y decían que el amor era efímero y que la dependencia emocional por una persona no existe. Falso.

Amor, esa palabra tan amplia y descrita tan sucintamente por algunos. Amor eres tú. Toda tú. Entera, sin quitar nada. Amor es lo que siento por ti, en los buenos y malos momentos. Los 14 de febrero o los 3 de noviembre. Los de la risa y los del llanto. Lo bueno y lo malo. Lo que a veces te digo y lo que a veces te escribo.

Estas palabras, espontáneas, dedicadas a ti. Palabras que me apetecen decirte, consecuencia de estas eternas 12.000 horas. ¿Casualidad que sean escritas? Lo dudo. Consecuencia tuya. Sólo tuya.

¿Era necesario?

Pongo en situación, no sólo para mostrar mi crítica, como siempre, sino para poner en antecedentes al lector. El 29 de febrero de este año recibo en Barañáin una notificación del Juzgado de lo Penal de Navarra solicitando mi presencia para el día de hoy como testigo en relación a un juicio a celebrar. Hasta ahí, todo dentro de lo común.

Primera sorpresa: el juicio corresponde a una denuncia presentada en el año 2012 por el robo de material de limpieza en la Sociedad Deportiva Lagunak, de la cual en esos momentos, era Presidente. Tres años y pico después, aún no se ha resuelto el caso. Puede pasar, más, viendo la lentitud de la justicia actual y la falta de medios en dicha administración. Pero ése, es otro debate, necesario, por cierto. Refresco: me citan como testigo. Testigo de unos hechos que no vi en presencia, sólo por las cámaras de vigilancia de la entidad. Me citan, repito de nuevo, teniendo que venir desde Bilbao para presentarme hoy y, en caso de necesidad, declarar en condición de testigo. Vamos, me presento hoy a la hora señalada -09:30 horas- en el lugar señalado.

Segunda sorpresa: las personas citadas. Allá presentes un servidor, persona que observa el robo (normal su presencia), el policía municipal que realiza la denuncia, 25 alumnos de derecho de la universidad, sus respectivos profesores, la Gerente de Lagunak, el padre del testigo que presencia el robo – ambos dos cagados de miedo ya que jamás habían acudido a un proceso de este estilo- los abogados de las partes, procurador, la jueza, el acusado y el fiscal de lo penal. Se me olvidaba, la  funcionaria de auxilio judicial. Hagan cuentas. Cuantía del robo – año 2012, repito-, unos 650 euros. Esperamos al inicio del juicio. Mientras, el policía municipal me comenta que la señora jueza suele tardar en acudir a la hora fijada. Son ya las 09,50 horas.

Comienza el proceso. Entran a la sala la jueza, la procuradora, los abogados de las partes, el fiscal, los profesores de los alumnos, los 25 alumnos, la funcionaria de auxilio y el acusado. Pensando que el juicio se celebraría, ante la sorpresa e indignación de todos, se abre la sala y de la misma, sale la funcionaria de auxilio (permítanme que me ría) comunicándonos que el juicio finalmente no se celebraría por acuerdo entre las partes. ¿Necesitan un justificante por su asistencia?, nos pregunta. Me parto el culo.

¿Acuerdo entre las partes? ¿Imposible que fuera antes? ¿Era necesario todo este trámite? Repito, me parto el culo, irónicamente claro.Palacio-de-justiciade-Navarra

Disparos por doquier

Al igual que en las películas de Tarantino, la sangre ha empezado a correr a borbotones. Hace un tiempo que sonaron disparos y los muertos están al caer. Y, quien haya recibido un tiro y no muera en breve, irá desangrándose lentamente hasta que, finalmente, su suerte sea la misma que la de sus adversarios. Y téngalo claro, todos han sido tocados.

Han pasado casi dos meses desde el 20 de diciembre y aquí cada uno ha disparado a su antojo a ver a qué o a quién daba. Primera víctima, Mariano Rajoy. Un Presidente en funciones con funciones muy cortas y sólo pasado. Será recordado por “el señor del plasma” y, en última instancia, por ser incapaz de ser investido Presidente siendo “líder“ Sangredel partido más votado. Carente de diálogo durante cuatro años, ahora, estoico, solicita dialogar para alcanzar acuerdos. Él también disparó.

Alcanzó al señor Sánchez ofreciéndole una coalición a la alemana, a la europea o yo que sé a qué. Aún no está rechazada por su parte. De hecho, no lo estará hasta que veamos hechos, no palabras. Hasta entonces, Pedro, irá perdiendo sangre progresivamente.

Alguno disparó primero pero lo hizo tan mal que se disparó a una pierna. Apuntó tan rápido que tiró hacia sí mismo, con tan buena fortuna para la gente común, tal como él la proclama que, quien no quería ser “casta” o “querer sillones”, ha sido el primero en convertirse a los mismos y desearlos como opción principal. Y eso, “amigo” Pablo, se acaba pagando.

También recibió Albert. Parte de culpa tiene él, desde luego, aunque menos. Lo mataron sus palabras. Lo rematarán sus adversarios. Será una víctima más; cuestión de tiempo, cuestión de política.

Disparos por doquier los que dan estos actores secundarios. No revelación, sino secundarios. Los protagonistas, tú y yo, hace tiempo que estamos casi muertos. Y mientras tanto, seguimos viendo su película, la del guión sangriento, la del “premio” seguro.

Sigue luchando, es lo que quieres

Cuando las ganas de llorar invadan tu cuerpo y tu corazónamando no pare de sufrir, recuerda aquellos momentos que los provocaron. Posiblemente los mismos sean los mejores que has pasado nunca. Cuando ocurra, repítete a ti mismo: volverán, seguro. Será entonces cuando  brotará una sonrisa piadosa de esas que reconfortan, de esas que provocan que sigas luchando, peleando por aquello que quieres, que amas constantemente cada día.

Nunca digas nunca

Nunca digas nuncaJamás pensé que escribiría estas palabras. Nunca que te escribiría estas palabras.

Como cambia el significado de una frase cuando tú eres la protagonista de lo que siento.
Y es que, es a ti a quien me dirijo; la de la sonrisa infinita, la que me absorbe el pensamiento.

Tú, culpable, la que sin avisar, me arrebató el corazón para siempre. Dije, nunca llegaría; me equivoqué. No una ni dos veces, cientos hasta que acepté.

Enamorado de tu mirada, de tu sonrisa, de tu constancia, de tu sencillez; también de tu ternura, también de tu dulzura. De tu pasado, de tu presente, de tu futuro a mi lado. De tus gestos, de tus manos, de tu pelo ondulado.

Duele, duele mucho no poder estar juntos, separados por cientos de kilómetros insulsos, barrera física de un amor infinito. Infinito como tu aliento, ese que da ánimos para seguir, para conocernos, para disfrutarnos, estemos donde estemos, cerca, lejos o en un infinito cercano.

Tan cercano como nuestra pasión constante. La del llanto, pero también la de la alegría. Ésa que se crea derivada de compartir momentos, encuentros o conversaciones diarias. Ésa que nació el día que nos alegramos de volver a vernos. La misma que surgirá cuando nos volvamos a ver, para siempre.

Dicen que nunca se debe decir nunca; que jamás se debe decir siempre. Dicen, tantas tonterías dicen, que al final no las hacemos caso; ni al fracaso asegurado, ni al éxito fracasado. Sólo sé que desde hace mucho tiempo, este siempre que jamás debería decirse, está clavado a fuego en mi corazón. Ese siempre que siempre serás tú. Ese siempre que siempre seremos nosotros.

Añoranza sanferminera

Sin lloros ni lamentos. Sentimiento de añoranza de la persona que sabe que en un día importanteSan Fermín 2015 para ella y para los suyos no va a poder acompañarlos y disfrutarlos. Cercano pero a la vez lejísimos de los suyos. Consciente de su ausencia y su lástima, se decide a escribir este post; un post que le alivia de su dolor y su soledad.

6 de julio. No es sólo sinónimo de fiesta y algarabía. Es también sinónimo de cercanía, amigos, familia y recuerdos. Recuerdos de años pasados rodeado de los que más quieres disfrutando de sus experiencias y “chorradas”, de sus risas y conversaciones, de momentos especiales. Momentos que este año no estarán presentes. La distancia es jodida. Duele cuando sabes que debes estar y no puedes hacerlo. Cuando sabes que “los tuyos” están sin ti. Sabes que te echarán de menos, al menos, como uno a ellos. Pero es imposible. Consecuencias de la distancia, del trabajo, de oportunidades lejanas. Consecuencias de ganarse el pan.

Disfrutarlo mucho amigos. Viva San Fermín! Gora San Fermín!

Levantemos las alfombras!

Que curiosa la tan actual oída expresión: levantemos las alfombras y hagamos una auditoría privada de la situación actual del Ayuntamiento, la Comunidad o la Administración Pública correspondiente. Que curioso ver que, indistintamente del partido político que acceda a gobernar dicha administración, lo primero que plantee sea esa “medida”. Y más curioso resulta ver que, a priori, dicha medida parece “cojonuda” y popularmente aceptada, ya que todos  los gobiernos anteriores han hecho de esta administración un nido de corrupción y amiguismo. Da igual la situación real de la misma.

Pues bien, aún pareciendo positiva, la medida no es mas que una continuación de las caducas políticas llevadas a cabo hasta ahora. Es decir, contratemos a una consultoría -evidentemente amiga de quienes gobiernan-, para que nos haga un informe que, a gusto y forma del contratante, indique que los anteriores fueron unos “chapuceros” y todo lo que hagamos a partir de ahora será para evitar sus supuestos desmanes. Y repito, indistintamente diferente de la realidad de la Administración en concreto.

Y yo me cuestiono, ¿dónde estaban ustedes cuándo la Cámara de Comptos de Navarra u otros órganos de control públicos indicaban la situación real? Yo les contesto: esperando a sus amigos los auditores privados, esos que te hacen el informe ideal o que, peor, propician ese amiguismo y clientelismo partidista.